Cuidado

¿Cómo bañar a mi gatito?

  1. Antes de empezar el baño, cepilla bien a tu gato. Eliminarás nudos, pelos muertos y parte de la suciedad. Además, aplícale pomada para los ojos, así estará protegido si le entra jabón.
  2. Llena el fregadero o lavabo con agua tibia, ¡que no esté muy caliente!
  3. Sujeta al gato por el lomo y las patas delanteras y sumérgele en el agua hasta la altura de sus hombros. Empieza a echar agua por el resto del cuerpo con un recipiente y con cuidado.
  4. Habla a tu gato con voz sosegada para que esté tranquilo. Si le da demasiado miedo, es mejor que le dejes ir e intentarlo en otro momento, se acostumbrará poco a poco.
  5. Si tu gato tolera bien el agua, toca empezar con el champú. Empieza por su cabeza, y después utiliza un paño para retirar el jabón de su cara. ¡Nunca le eches agua por la cabeza ni en los oídos!
  6. Vacía el fregadero de agua.
  7. Continúa enjabonando el resto del cuerpo.
  8. Llena de nuevo el fregadero con agua limpia y ve utilizando el recipiente para aclarar a tu gato poco a poco.
  9. Si vas a utilizar acondicionador, ¡este es el momento! Sigue el mismo proceso que con el champú.
  10. Por si pudieran haber quedado restos de jabón, echa media taza de vinagre en un cubo de agua y aclara con esto al gato.
  11. Aclara por última vez con agua y vacía el fregadero.
  12. Mientras aún está en el fregadero, aprovecha para limpiar sus oídos.

¡Ya has terminado lo más difícil! Ahora sólo queda secar a tu gato (con toalla, asegúrate de que quede bien seco) y peinarle de nuevo. ¡Quedará limpito y guapísimo!

Recuerda que los gatos si no salen de casa no es necesario el baño continúo, debido a que ellos mismos se asean con frecuencia, eliminando todo tipo de suciedad de polvo. 

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